¡A comprar las palomitas y disfrutar de buenas historias!

Esta semana las pantallas de cine nos esperan con muy buenas películas. La acción, diversión y el miedo son parte de las historias que vamos a encontrar.

La diversión a manos de un adorable y terco conejo

Esta producción ha sido dirigida por Will Gluck, quien confiesa ser una gran fan de La travesuras de Peter Rabbit. Su papá le leía los libros cuando estaba pequeño y desde entonces ha tenido un gran vínculo emocional con el personaje.La cinta se ha basado en el ícono de la literatura infantil estadounidense titulado The tale of Peter Rabbit (El cuento de Peter el conejo travieso), cuya escritora ha sido Beatrix Potter. La novela ha sido tan exitosa que se ha traducido a 36 lenguas.

Es una película de acción real y animación en la que James Corden (Carpool Karaoke) pone su voz al pequeño, revoltoso y divertido conejo. Para la animación, Gluck se asoció con Animal Logic, el estudio de animación y efectos visuales de su colega Zareh Nalbandian, cuyos créditos incluyen filmes como The Lego Movie, Happy Feet, entre otras. Así se pudo lograr todos los efectos que el productor deseaba basados en las ilustraciones originales de la escritora.

Potter y la naturaleza

El amor por la naturaleza era una cualidad de Beatrix, algo que tenía en común con su pequeño hermano seis años menor que ella, de ahí surgieron las ganas de estudiar y escribir sobre estos temas. Los primeros escritos de Potter fueron cartas que dirigía a los hijos de una de sus institutrices llamada Annie Moore, esta le sugirió que podía hacer un libro de cuentos con las historias que enviaba a sus hijos.

Rompió los esquemas de la época en que nació y del tipo de familia en la que se crió, con un camino directo a contraer matrimonio y a dedicarse completamente a su hogar. La escritora decidió dedicarse hacer lo que más disfrutaba, escribir cuentos para niños e ilustrar estos mismos.

Poder femenino lleno de acción

Las aventuras de Tomb Raider se renuevan de la mano de Alicia Vikander, artista sueca ganadora del Óscar en 2016 a mejor actriz de reparto por "La Chica Danesa". Vikander retoma el papel de Lara Croft en la historia que bajo la dirección de  Roar Uthaug renueva la saga que en el pasado popularizó Angelina Jolie.

Aunque la historia es bastante original nos lleva a la primera aventura de Lara, para poder encontrar su lugar en el mundo uniendo el pasado con el presente. Esta historia se basa en un videojuego originalmente creado en 1996 por la compañía Eidos que acabó siendo uno de los más populares de todos los tiempos.

La preparación de Vikander fue bastante rígida, poniendo toda su dedicación y disciplina para conseguir el físico necesario para interpretar a Lara  Croft, cosa que no fue difícil para la ex bailarina profesional. Siete meses antes del rodaje, la actriz empezó con un cambio de nutrición y entrenamiento, incluyendo pesas y rutinas. Durante las grabaciones del filme se construyó un gimnasio en un camión donde Vikander entrenaba 45 o 60 minutos antes de dirigirse a grabar.

Una historia basada en hechos reales

En La maldición de la casa Winchester se puede ver a una Helen Mirren haciendo lo que mejor le sale: darle vida a personajes que de alguna manera han marcado la historia. Se muestra de luto, empática y supersticiosa al interpretar a Sarah Winchester, la viuda de William Wirt Winchester, inventor del rifle de repetición que le ha quitado la vida a miles de personas.

La mansión Winchester es un Monumento Nacional estadounidense y los visitantes pueden explorar la casa, sus recovecos y pasadizos a través de visitas guiadas. Actualmente la casa está construida en la mitad de la calle San José, en una zona muy comercial, pero en sus inicios fue asentada de tal forma que no había nada a su alrededor. Era una tierra de cultivo y de un momento a otro, en mitad de ella, empieza a aparecer poco a poco una construcción extraordinaria.

Esta propiedad tiene siete pisos con alrededor de 500 habitaciones; tiene tantas curiosidades arquitectónicas poco explicables, como escaleras que conducen a paredes o al techo, puertas que dan paso al vacío, ventanas que abren a otras habitaciones, tragaluces entre pisos, chimeneas que no llegan al techo y otras rarezas que resultaron de la curiosa obsesión de la señora Winchester que no paró de construir la mansión durante 38 años.  

El rodaje de la producción de los hermanos Michael y Peter Spierig no se llevó a cabo en el escenario real, sino en uno construido especialmente para la película en Melbourne (Australia), donde la actriz compartió set con Jason Clark.

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