Un demonio tras el volante

Joven, tímido, reservado, con gafas y audífonos. Aparenta ser una persona ensimismada pero en realidad es un terror tras el volante. Así es Baby, el personaje principal de la nueva producción cinematográfica que fusiona la música y la velocidad sobre ruedas. Su trabajo es transportar a los criminales más duros con un estilo temerario, mientras escucha una banda sonora que siempre lo acompaña.

La esencia de la película es la coreografía casi perfecta, en la que hasta los parabrisas se mueven al compás de lo que suena en la radio. La música es tan importante, porque Baby que no puede trabajar sin darle Play y escuchar el sonido de la acción.

El hecho que le guste programar sus temas favoritos mientras trabaja parece de los más cool, pero en realidad enmascara un defecto vinculado con una tragedia. Tiene un defecto de audición, un chillido en su oído ocasionado por un accidente automovilístico cuando era niño.

¡Abrochen sus cinturones!

La fotografía de la película se puso en marcha durante 4 años. Edgar Wright, el director se reunió con el editor Paul Machliss y entre los dos realizaron una lista de 30 canciones, las cuales les sirvieron de fuente de inspiración para la creación del guión.

Ansel Elgort, quien encarna a Baby, cuenta que el guión le fue enviado en un iPad con pequeños emoticones de Baby: El Aprendiz del Crímen. Al oprimir los botones, sonaban ciertas canciones seguido de la lectura. ”La música conducía al guion, y así es, en gran medida como esta película funciona. Durante la lectura podía presentir el ritmo de las escenas” comentó el actor.

¡SUBAN EL VOLUMEN!

Wright llamó a la realización de esta película “una labor de amor y un proyecto de ensueño” Siempre quiso hacer una película en la que la música sobresaliera, pero también una persecución automovilística y con este film lo logró.

La búsqueda del Baby perfecto no fue problema. El director cuenta que después de reunirse con Ansel Elgort, se dió cuenta que nadie más iba a ser capaz de interpretar el papel principal.

“Lo que realmente me fascinó fue su musicalidad, su capacidad para tocar una gran variedad de instrumentos”, dice Wright. “En una de mis escenas favoritas, él lleva los audífonos puestos y escucha a Dave Brubeck, y de pronto comienza a tocar piano sobre una mesa. Había algo tan hipnótico en esta visión de un muchacho de veintiún años, de un actor muy joven siguiendo el compás de un tema de jazz de los 50s. En este sentido, Ansel es fascinante”.

Baby: El Aprendiz del Crímen, estrena el próximo jueves 31 de agosto. Si sos amante de la velocidad, los carros y la buena música, no te podes perder nuestra premier. Para ganar pases, solo decinos en un comentario cuales fueron las últimas tres películas de Ansel Elgort.

Ariel Michelle Rivas

Este texto fue ideado, creado y desarrollado por el Staff de Revista Cinematográfica, en conjunto con sus colaboradores, trabajando juntos en armonía.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X