Cuatro décadas haciendo música

La voz que pronto cantaría a la naturaleza y la humanidad fue escuchada por primera vez hace 40 años. Katia Cardenal se dió cuenta que había nacido para dedicarse a la música, luego de escuchar cantar a su hermano mayor Salvador Cardenal en el coro del Colegio Teresiano. Esa imagen le impactó tanto que decidió hacer una audición “era algo que me comía, la pasión por la música, las ganas de cantar”.

Katia Cardenal ha construido una carrera dentro del gremio musical que la ha llevado a obtener reconocimiento a nivel nacional e internacional. Empezó con su hermano en Dúo Guardabarranco y pese a los pequeños tropiezos, nunca dejó de hacer lo que más amaba.

Fueron algunas conversaciones con Dios, las que sin planearlo, se convirtieron en canciones. La primera parte de la celebración de estas 4 décadas comienza en el mismo lugar donde empezó, con la grabación de esos cantos en un disco teresiano. Una idea de las monjas del colegio en el que estudió la secundaria.

Durante todos estos años, lo más complicado para Katia ha sido ser mujer, madre soltera y artista al mismo tiempo. Pero pese a las vicisitudes, también hay muchas cosas bonitas que la han dejado marcada. “Antes recibía cartas escritas a mano, inclusive cartas de otros países, pero lo más lindo es cuando alguien te queda viendo con amor, como que te conoce, esa es una experiencia increíble y más si son niños”.

“Me ha pasado un par de veces que voy a cantar, termino y alguien entra al camerino y te ve como un amigo, pero al mismo tiempo te dice ¿porque no me cantaste esta cancion? y entonces yo les canto un pedacito y es como que si vieron el atardecer más esplendoroso de su existencia. ¿Como puedo yo provocar algo tan lindo en otras personas?”, concluye la cantante.

Para celebrar su 40 aniversario con el público, realizará un concierto en el Teatro Nacional Rubén Darío en el que hará un recorrido de todas las canciones de Dúo Guardabarranco y de ella como solista. Músicos reconocidos como Luis Mejía, Nina Cardenal, César Rodríguez, Augusto Mejía, Omar Suazo y Alejandro Vega serán su compañía en esta velada inolvidable.

Durante todo este tiempo, Katia se ha dedicado a interpretar canciones de artistas a los que admira mucho, pero también ha compuesto su propio repertorio. Una de sus favoritas es Mariposa de alas rotas, una canción escrita para una campaña contra la explotación sexual de niños y niñas. Fue compuesta en el 2005 y transmite de manera sencilla y sincera lo que sienten las mujeres. “A veces estar dentro de tu propio cuerpo ya va en tu contra, entonces pienso que esa es una canción bien especial como mujer”

Como cantante es muy fácil agradar al público y entregarse en un escenario, pero al llegar a la casa, debe transformarse en la Katia normal, “la mamá regañona y malhumorada”. Para poder con ambas labores escribió Contracorriente, una canción para ella misma, una autoterapia de superación personal. “Cuando canto esa canción, digo que todos podemos ser luz, puente y escalera, que podemos ser luz de luna”.

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