La clave para un estilo de vida sano y activo

La clave para un estilo de vida sano y activo

El cuerpo funciona como un tanque de gasolina y sin la cantidad correcta de energía no responde igual. La experta en nutrición deportiva y clínica, pero también corredora de Trail, Verónica Silva, rompe todos los mitos respecto a la vida de un deportista y su alimentación.

Las necesidades que exige el cuerpo de cada uno son distintas. Muchas veces, cuando un corredor se lesiona o se cae, dice “es porque no me fijé”, es una alerta de que el cerebro no tiene la energía suficiente y que los sentidos del cuerpo no están funcionando en un 100%.

Igual pasa cuando a un corredor le da un “calambre”. Eso puede significar que no ha ingerido las reservas electrolíticas suficientes y que el cuerpo no ha recuperado el potasio y magnesio que necesita.

Rendir de manera efectiva en una competencia o entrenamiento, depende de una alimentación balanceada. El cuerpo tiene reservas de energía que se utilizan durante la actividad física. Si un ciclista o un futbolista no tienen las energías suficientes, al momento de correr un maratón o de un juego, el cuerpo va a fallar de múltiples formas (lesiones y decaimientos).

¿Cómo mantener lleno el tanque de energía?

Los tiempos de ingesta de nutrientes para un deportista se divide en 3 etapas: antes, durante y post.

Antes de un desgaste tanto físico como mental, es importante prepararse con rutinas de ejercicios adecuadas, pero también consumir los platos de comida necesarios. Estos deben incluir carbohidratos complejos como el pan, legumbres, arroz, pasta y vegetales.

Aquí también entran de la mano las “cenas preparatorias”. Estas son comidas que se realizan una noche antes de la pérdida de energía. Su objetivo preparar o capacitar al cuerpo para la pérdida de grasa y energía que se aproxima en la próxima competencia. De no tener grasa o energía en el cuerpo, este entra en un proceso de descompensación.

En estas comidas lo ideal es incluir frutas y vegetales que son la fuente principal de vitaminas y minerales, así como las proteínas que permiten amortiguar el desgaste muscular. Por último, las grasas saludables como el aceite de oliva, aguacate y frutos secos.

La costumbre de muchos, antes de ir al gimnasio, al entrenamiento o a la clase de aeróbicos es tomar una taza de café. Provoca una estimulación nerviosa en el cuerpo y es considerada un pre work-out, una inyección de energía previa a la actividad física.

Durante el entrenamiento también se debe ingerir alimento. Si el desgaste físico es intenso, entonces la ingesta de alimento (en este caso fibra) debe ser a cada hora. La energía que el cuerpo necesita recibir, va en dependencia del gasto realizado, pero muchas veces también de la condición climática.

Por ejemplo, si la temperatura es muy alta, es recomendable beber mucha agua. Si el clima es fresco aumenta la necesidad de consumir alimentos que permitan termoregular el cuerpo, como los caramelos de miel y las barras de proteína.

La última etapa consiste en recuperar todas las energías perdidas. Siempre cuidando la ingesta de alimentos. El balance de grasas, proteínas y carbohidratos no se debe olvidar. Es importante tomar en cuenta cada uno de estos aspectos para lograr una condición física y un estilo de vida saludable.

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